Hormigón de color en la construcción

El hormigón con color es el resultado de tratamientos estéticos, basados en la aplicación de pigmentos a la capa de rodadura del hormigón. Además de un revestimiento efectivo contra el desgaste, se logra un acabado atractivo.

Técnicas para colorear el hormigón

En general, existen 2 formas de lograr el coloreado del hormigón.

La primera técnica consiste en el estampado del hormigón, donde de manera previa a la colocación y presionado del los moldes de texturizado, se agregan capas de colorante al hormigón fresco.

Los colorantes son pigmentos en forma de polvo, aunque también pueden ser líquidos. Esto determinará el proceso de coloración y los requisitos de acabado.

Otra técnica aplicada en la construcción se basa en la incorporación directa del colorante a la mezcla tradicional del hormigón. Esta mezcla suele estar compuesta por agregados pétreos, arena, cemento y agua (y frecuentemente aditivos).

A diferencia del hormigón estampado, esta técnica requiere que el colorante sea un pigmento en polvo.

Dichos pigmentos, son materiales inorgánicos de origen mineral. Los más usados son los óxidos de hierro y de cromo.

Alternativamente, en la segunda técnica pueden emplearse cementos de color en lugar de pigmentos y de cementos convencionales grisáceos.

Pigmentos más usados en el hormigón impreso

Los colores en el hormigón impreso se obtienen a través de pigmentos. Éstos pueden clasificarse como naturales o sintéticos.

Fuente: serraciments.com/es/

Pigmentación natural

Los pigmentos naturales provienen de yacimientos minerales. Están compuestos por óxidos e hidróxidos metálicos, siendo el hierro el metal más común usado para aplicar la pigmentación.

Pigmentación sintética

Los pigmentos sintéticos son, al igual que los pigmentos naturales, óxidos metálicos. Sin embargo, éstos se originan por medio de procesos industriales. En ellos, la materia prima (minerales) se refina para modificar sus propiedad fisio-químicas.

Cada óxido metálico está vinculado a un color específico, en función de sus propiedades fisio-químicas. De esta manera, los más usados para el estampado y coloración del hormigón son los siguientes:

  • Óxido de cromo: este pigmento es responsable de tonalidades verdosas en el hormigón.
  • Dióxido de titanio: otorgar el color blanco al hormigón tradicional.
  • Óxido de cobalto: pigmento que crea un hormigón azul, en tonalidades intensas como azul marino, o claras como azul celeste.
  • Óxido de hierro: se emplean óxidos férricos obtener un amplio surtido de colores y de tonalidades. Los habituales son: rojo, naranja, amarillo, marrón, negro y diferentes tonalidades de pardo.
Fuente: serraciments.com/es/

Cemento de color

Además de a través de pigmentación, el hormigón con color puede obtenerse mediante cemento coloreado. Este tipo de cemento surge de la mezcla del tradicional cemento Portland con colorantes durante el proceso de molienda.

La cantidad de material colorante se corresponde entre el 5-10% del peso del cemento Portland, siendo éste último el valor máximo.

En consecuencia, el material colorante sólo representa entre el 1% y el 2% del total de la masa de un hormigón coloreado.

De todos los cementos de color, el cemento blanco es el más conocido y utilizado. Este se produce mediante materias primas puras y pobres en hierro, las cuales se calientan en hornos rotatorios.

Durante este proceso surge la particularidad que las partículas de los cementos de color tienden a ser más pequeñas que las del cemento tradicional.

El cemento blanco es utilizado para producir cualquier otro cemento de color, pero estos desarrollarán las tonalidades más claras y opacas. Sin embargo, con el cemento Portland tradicional se obtienen colores con tonalidades más oscuras.

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